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Como evitar desgarros en el parto: el masaje perineal

 

El parto es un proceso muy traumático para el suelo pélvico ya que se somete a un estiramiento en muy poco tiempo para que pueda salir la cabeza del bebé. El masaje perineal ayuda a darle elasticidad al periné, que es una de las zonas que más va a sufrir durante el expulsivo, para así evitar desgarros durante el parto. El periné es la zona comprendida entre la vagina y el ano y está compuesta tanto por piel como por mucosa y músculos. Así mismo debemos saber que la práctica del masaje perineal no garantiza que no vayamos a sufrir un desgarro ya que depende de muchos factores. La postura que adoptes durante el expulsivo (la clásica de litotomía es la peor), los pujos dirigidos o en Valsalva (aguantando la respiración), un trabajo de parto prolongado o maniobras como la de Kristeller aumentan significativamente el riesgo de sufrir un desgarro. Aunque no tengamos esta garantía es muy recomendable realizarlo.

Para una buena efectividad puedes empezar con el masaje perineal entre las semanas 32 y 34 y es conveniente realizarlo todos los días durante 5-10 minutos.

El masaje te lo puedes hacer tu misma o puede ser tu pareja quien te lo realice. Utiliza aceite de rosa mosqueta (con el aceite además de lubricar conseguirás hidratar y dar elasticidad a la piel del periné), o un lubricante de base acuosa.

Posición: Tumbada, en cuclillas, sentada… La posición que sea más cómoda para ti. Si el masaje te lo realizas tú puedes usar tus pulgares y si lo realiza tu pareja seguramente le sea más fácil utilizar el dedo índice o el corazón.

Masaje: Lubrica tus dedos e introdúcelos en la vagina unos 3 o 4 cms (aproximadamente hasta la 2ª falange). Notarás que cerca de la abertura vaginal el tejido es blando y muy elástico, esa es la piel. Pero un poco más dentro nos encontramos con un tejido más duro y resistente pero que si lo presionamos cede. Esa es la musculatura del suelo pélvico. Con el masaje tenemos que dar elasticidad a todo el conjunto pero nos centraremos sobre todo en la parte de la piel y la mucosa que es la que más suele sufrir.

Una vez tengas los dedos dentro vas a realizar un masaje por zonas.Vas a empezar en el centro y vas a presionar hacia el ano y cuando notes que el tejido no cede más (puedes notar incluso una pequeña sensación de quemazón) sueltas la presión y vuelves a repetir. Después de unas cuantas veces colocas los dedos un poco más hacia los laterales y repites hasta haber abarcado toda la mitad inferior de la vagina. No hace falta que masajees la zona cercana a la uretra (la parte de arriba de la vagina) ya que prácticamente no sufre durante el parto. También puedes hacer pinza entre el dedo que tienes dentro de la vagina y uno de los que tienes fuera y masajear.

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